“Pues tú eres mi escondite; me proteges de las dificultades y me rodeas con canciones de victoria.”
Salmos 32:7
Dios no solo nos ve en medio de las dificultades; Él se convierte en nuestro refugio. Cuando todo parece incierto, su presencia trae seguridad, paz y fortaleza al corazón. Aun en las batallas, Él sigue rodeándonos con esperanza y victoria.
Oración
“Señor, gracias porque en ti encuentro refugio y protección. Ayúdame a descansar en tu presencia y confiar en que tú peleas por mí. Amén.”
